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Diego Antonio Zernadas de Castro |
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DON DIEGO ANTONIO CERNADAS DE CASTRO
Nacido en Santiago el 18 de
marzo de 1702, Don Diego Antonio Zernadas de Castro (como el mismo firmaba
su apellido, con la grafía Z), nada se sabe acerca de su
familia y juventud. Su primer apellido puede llevarnos a Antonio Zernadas,
escribano, y el segundo a Dña. María de Castro, tal como reza en
su partida de bautizo en la parroquia de San Fructuoso en Santiago
de Compostela. Estudió latín con los jesuitas y sigue la carrera eclesiástica
y estudia en la Universidad de Santiago, donde obtiene el grado de bachiller
en Teología el 31 de enero de 1729.
Su personalidad y características
humanas y físicas, aparecen reflejadas en su obra y tambien
nos son transmitidas en su biografía anónima.
A los 28 anos toma posesión del Curato de Fruime. Al parecer,
siempre según su biografía, cuando llegó a esta tierra tan abrupta,
árida y pobre, se le llenó el corazón de pena y melancolía.
Pero cuando entra en la iglesia para tomar posesión, y vió la
imagen de la Virgen de los Dolores, cambiaron sus sentimientos, se sintió
afortunado y tomó la resolución de servirla como esclavo. Este episodio
fue fundamental en la vida de Cernadas, tanto que es lo que hace que
pase 45 años en esta parroquia, hasta su muerte como Cura de Fruime.
La parroquia era, por aquel entonces,
efectivamente pobre, inhóspita y lejana de las principales ciudades
como Santiago y La Coruña, de las que distaba 5 y 14 leguas, respectivamente.
Por los datos que el mismo nos aporta,
puede calcularse que hay en la parroquia más de 400 habitantes. Es en este paisaje donde Diego Antonio supo aceptar su curato y vive a gusto
en la soledad de la montaña a pesar de su vida anterior en la ciudad.
Tampoco los bienes de la parroquia eran muy elevados. De las limosnas que recogía
con los petitorios anuales, gastaba todo lo sobrante del socorro de los feligreses,
en obsequio de la Virgen, celebrando las fiestas con mayor solemnidad.
En los 45 años a cargo de la parroquia,
se dedica socorrer a los vecinos y a instruirlos en la Doctrina y a hacerlos,
como él mismo, esclavos de la Virgen y de su Santísimo Hijo. Nunca
cerró la puerta de su casa, ni de noche ni de día, a sus
feligreses ni negó tampoco limosna a cada pobre que llegaba.
En este tiempo escribió obras
en prosa y en verso en defensa de Galicia y de las injusticias o con otros
muchos motivos. Fue Arcipreste de Postmarcos de Arriba, ganó un
premio poético en Murcia, y actuó tambien en la parroquia como
maestro de agricultura, pues parece ser que fue él quien introduce el cultivo
del maíz en la parroquia, enseñándoles la forma de cultivarlo, molerlo
y como hacer pan; junto con la introducción de la diversificación
de cultivos.
Enseñaba a los vecinos
a leer delante de la iglesia y allí mismo les explicaba mediante sencillas
obras de teatro, algunos de los misterios de la religión. Esta
faceta de autor teatral aparece reflejada y recogida en sus
Obras Completas.
Pasó toda la vida atendiendo a
sus feligreses tanto material como espiritualmente, y les dejó asimismo
un importante legado en prosa y verso, castellano, gallego y latín,
con lo cual se puede calificar como un claro precursor del Galleguismo. Se muere
en esa misma parroquia un 30 de marzo de 1777 (Domingo de Pascua), dejando
en los vecinos de Fruime grandes lamentaciones por su
muerte y perdida de un párroco en el que encontraban remedio para las necesidades,
consuelo para sus aflicciones y prudentes consejos para
gobernarse con atino.
En su honra, el C.P.I. de
Lousame, ubicado en el lugar de A Silva, lleva el nombre de Diego Antonio Cernadas de Castro
desde su creación en el año 1977.
Tambien en su honra,
en la Capilla de los Dolores de la iglesia parroquial de San Martín de Fruime,
podemos encontrar una lápida sobre los restos del ilustre cura hallados
en 1958, en la que los feligreses de Fruime hacen una alabanza del cura no olvidado.
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