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MONASTERIO DE SAN XUSTO DE TOXOSOUTOS
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| Monasterio de San Xusto |
Claustro de San Xusto de Toxosoutos (actualmente en el Pazo da Pena
do Ouro -Noia-) |
Ya en las primeiras decadas
del S.XII hay noticias de la existencia de una ruinosa ermita dedicada a los
Santos Xusto y Pastor, al lado del curso del río San
Xusto, que es donada por Pedro Crescón a los caballeros
Froylán Alonso y Pedro Muñiz de Carnota.
Según el padre Yepes en su "Crónica General de la Orden de San
Benito" la fundación del monasterio bajo la Regla de San Benito,
tendría lugar en el año 1129, aunque la versión de López
Ferreiro dice que fue en 1133. Esta fundación tiene lugar porque
los caballeiros a los que fue donada la ermita, deciden tomar los hábitos
y retirarse allí.
Enseguida comienza el despegue del monasterio
tanto que, el 5 de deciembre de 1135, el Obispo Diego Xelmírez consagra
su iglesia y a Don Pedro Muñiz como primer abad. Dos
días más tarde, el 7 de deciembre, el Emperador Alfonso VII,
otorgó un diploma por el que confiere al monasterio la autonomía
jurisdiccional, tanto civil como eclesiástica, salvo las atribuciones
propias del obispo.
El 9 de mayo de 1139, el monarca
le dona al monasterio la villa orensana de Gomaríz
(Leiro), la de Sanín (Dena) y Ardena (O Grove), además de
todas sus posesiones de Carnota. Poco después,
en 1145, le da las tierras del valle del Sar, y las de Sayagón en Zamora.
Y esto fue tan solo el comienzo
de las donaciones reales, de nobles y eclesiásticos además
de pequeños propietarios. Con todas estas posesiones, enseguida
llegó este monasterio a extender sus pertenencias a otros sitios
de España, e incluso de otros paises, como la villa de Paredes en
Portugal.
Tras una disputa entre los monjes de Nogueirosa (Pontedeume) y los de San
Xusto, pasó a formar parte de las posesiones de estos últimos
el monasterio de San Cristóbal de Arzón (Negreira) y las villas
de Cando, Cuns, Formigueiro y Carballido (Outes).
El Padre Antonio Yepes en su
crónica dice: "Solo digo que ningún monasterio hay en
Galicia por grande y grueso que sea, cuya hacienda sea mayor o más
cualificada que la de San Xusto".
Tanto es así que el monasterio
tenía propiedades rurales en los municipios colindantes como Noia, Boiro,
Brión, Porto do Son, Rianxo, Rois, pero tambien en otros
muchos de las provincias de La Coruña y Pontevedra, tales como Ames,
Carnota, Cee, Fisterra, Lalín, Muros, Mazaricos, Meaño,
Muxía, Negreira, Outes, Ortigueira, Ponteceso, Padrón, Ribeira,
Santa Comba, Vimianzo, Val do Dubra, Zas.... Pero no quedan ahí
las riquezas de este importante monasterio, puesto que llega a tener parte de la
península del Morrazo, y de la comarca del Salnés en Pontevedra,
en Ribadavia (Ourense).
En lo que se refiere a sus posesións
urbanas, están en Santiago: la Rúa Sequelo, la Conga, Porta
Faxeira, el Toural, y otras muchas. Tambien en la cercana Noia tenía importantes propiedades como
son la Corredoira de Adentro, la Corredoira de Afora, Mazacáñamos,
Rúa Cega, Lagares, Carnicería, Laxe, Tripería, Tonelería,
García Pérez, Besteiros, Tomé Carro, Ribeiro Grande,
Ponte de Traba, San Bernardo, Rúa da Ponte, Canliña, Campo
de Noia...
Podemos englobar como posesiones
fluviales las que tenían en el Río Tambre: San Xulián de Tarás,
Brión de Abaixo, Ceilán, San Cosme de Outeiro y punta de la
Barquiña; y en la izquierda la Ponte Nafonso, Castro de San Bartolomeu,
Abruñeiras, Barro... . Sin embargo, los monjes de San Xusto tenían la navegación limitada
hacia estas propiedades debido a que los derechos jurisdiccionales de Noia, llegaban hasta donde el
auga salada del mar subía con la marea alta por el curso de dicho
río.
Tambien en el campo eclesiástico eran importantes las posesiones
deste cenobio, pues le pertenecían iglesias como las de S. Cristobo
de Arzón, (Negreira), S. Cristobo de Cedeso (Cee), S. Martín
de Rates-Outeiro (Rois), S. Xulián de Peririña (Cee), S.
Miguel da Costa (Rois), ermita de Sta. Catarina-Tal (Muros), ermita de
S. Fiz de Ribasieira (Porto do Son), y la ermita de Nosa Sra. da Pontenafonso-Cando
(Outes).
Para administrar la gran cantidad
de bienes del monasterio, éste tuvo que elegir prioratos que se encargaban
de esas tareas.
Hay constancia de que San Xusto tenía importantes propiedades en
Noia ya en año 1131. Al ir en aumento considerablemente
estas posesiones, hubo que instalar allí un priorato. Fue en la Corredoira de Afora, lindando la parte de atrás con el agro de la quintana
de Sta. María a Nova. Allí vivían el prior con los ayudantes
y criados.
Casi dos siglos despues,
parte de esta construcción del priorato, se resiente y se desploma,
lo que obliga a su reparación y al consiguiente
alquiler de otra casa mientras dura la reparación. Este priorato continuó
existiendo hasta la total exclaustración en el 1835, fecha en la que los monjes
tienen que abandonar las instalaciones y sus propiedades
pasan a ser estatales. Es entonces cuando la decadencia que viene
arrastrando desde tiempos atrás, pone punto final a la importancia
del monasterio que nos ocupa.
Los amplios dominios territoriales constituían la base de la economía
del monasterio, a través de los foros. Y fue precisamente esta gran riqueza
y poderío, el origen de su progresiva decadencia: los monjes
y abades fueron abandonando la pobreza además de su fervor religioso
al ir descuidando su formación en Teología,
lo que los llevó a la total corrupción gastando sus
grandes riquezas en usos profanos y pouco edificativos.
Con estos descuidos fueron perdiendo
poco a poco sus posesiones, como por ejemplo la villa
de Gomaríz, donde los de San Xusto tenían un priorato, que
en el 1369 pasó a manos del Adelantado Mayor de Galicia Pedro Ruíz Sarmiento.
No solo los laicos sino tambien la iglesia ambicionaba las riquezas
de nuestro monasterio, e fueron los hechos como los descritos en el párrafo
anterior los que llevaron a Toxosoutos a su total decadencia.
Estos acontecementos desembocan en la incorporación de San Xusto a
Sobrado de los Monxes, tras una serie de conflictos.
Esta incorporación supone,
para empezar, el abandonar la regla benedictina y pasar a la cisterciense,
pero lo más grave es la perdida de su independencia.
A partir de este momento, el gobierno de San Xusto proviene de Sobrado
y como priorato de este, sus rentas pasan a engrosar las riquezas
de este último monasterio. El abad de Sobrado, mandó un prior y ocho
monjes a San Xusto para cuidar de lo espiritual y temporal que afecta al
monasterio. Tenían la misión de rehacer y reorganizar la administración
y hacienda de la antigua abadía y de dirigir y controlar los pequeños
prioratos que estaban en la proximidad de San Xusto, entre los que se encontraba
el de Noia.
Ya desde antes de pasar a depender de Sobrado, los monjes de San Xusto
tan solo trabajaban las tierras que rodeaban al monasterio, en las que estaban
dos molinos que usaban para su servicio, todas las demás
rentas procedían de los foreros de sus prioratos. Estos foreros
siguieron siéndolo hasta los primeros años del S.XIX, cuando la mayor parte de estos
contratos desaparecen con la desamortización de Mendizábal,
en la que los bienes de la Iglesia pasan a manos privadas. Pero ya antes de estas fechas
buena parte de las importantes propiedades de Toxosoutos fueron vendidas a particulares,
especialmente con la perdida de su independencia.
A partir de 1835, las dependencias
del monasterio fueron arruinándose poco a poco sin que nadie
hiciera nada por conservarlas. Al Sur de la antigua iglesia del S. XVIII,
se situaba el claustro románico del S.XIII, encima del cual estaban
las celdas de los abades y monjes. Con el paso del tiempo, las hiedras, bichos y otras
plantas fueron deshaciendo las arcadas y demás construcciones.
Al cabo de un siglo, el claustro fue vendido por el párroco
de San Xusto al Vizconde de San Alberto que lo incorporó en la casa
que estaba construyendo en el solar de la Pena do Ouro. Un triste fin para el
patrimonio de todos aunque, por otro lado, es una forma
de que se conservara algún resquicio del monasteiro original hasta nuestros
tiempos.
>>Ver fotos del claustro<<
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